Cuando se trata de la certificación energética de un edificio, especialmente uno terciario, los pequeños detalles pueden marcar una gran diferencia. Hace poco, mientras revisaba un cálculo de HULC (Herramienta Unificada Lider-Calener) en nuestro trabajo como entidad de control de certificado energético en la Comunidad Valenciana, me encontré con un error que, aunque común, puede ser fácilmente evitable.

Un error frecuente en el diseño de sistemas de climatización
El edificio en cuestión era un edificio terciario pequeño, con pocos requisitos a cumplir. Aparentemente, todo debería haber ido sobre ruedas, pero al calcular el HE0 (consumo de energía primaria no renovable), me llevé una sorpresa desagradable: el edificio no cumplía con los requisitos. Mi trabajo consistía en verificar el cálculo y entender por qué no se cumplían las normativas.
Después de investigar, descubrí un error fundamental que podría haber pasado desapercibido para muchos. Al definir el sistema de aire acondicionado en el HULC, se había configurado el caudal de ventilación de forma errónea. Este se había establecido igual que el caudal de aire de impulsión de la máquina de climatización. ¿Qué significa esto? Que, según esa definición, la máquina de aire estaba climatizando todo el caudal que impulsaba constantemente, algo que no tiene sentido desde el punto de vista energético ni normativo.
La importancia de un correcto cálculo del caudal de ventilación
En edificios terciarios, el caudal de ventilación no se puede definir al azar. Este parámetro lo regula el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE) según las IDA (Instrucciones de Diseño de Ambientes). En el caso específico de un local de reunión como el que estaba revisando, la categoría IDA3 era la aplicable. Según esta categoría, el caudal debe calcularse como 8 litros por segundo por persona, lo que reduce considerablemente el caudal exterior a considerar.
Al ajustar este parámetro en el HULC, el edificio cumplió sin problemas con el Código Técnico de la Edificación (CTE). Este error podría haberse evitado con una mayor atención al detalle y una mejor comprensión de cómo se deben configurar los sistemas de climatización en función de la normativa vigente.
¿Cómo evitar este tipo de errores en futuros proyectos?
Este tipo de errores en el cálculo energético puede parecer insignificante, pero tiene un impacto significativo en el cumplimiento normativo y en la eficiencia energética del edificio. Para evitar que algo así ocurra en futuros proyectos, te recomiendo:
- Revisar los parámetros clave del diseño de climatización: Antes de finalizar cualquier cálculo, asegúrate de que todos los parámetros estén bien definidos y de acuerdo con la normativa aplicable.
- Familiarizarte con el RITE y las IDA: Conocer en profundidad las normativas que regulan los caudales de ventilación y otros aspectos del diseño energético es fundamental para evitar errores.
- Utilizar herramientas como HULC con precaución: No confíes ciegamente en que el software hará todo el trabajo; es esencial entender cómo funciona cada componente del sistema que estás diseñando.
No subestimes la importancia de estos detalles. Un pequeño error en la configuración de un parámetro puede resultar en un incumplimiento del CTE, lo que conlleva retrasos y mayores costes en la certificación del edificio.
¿Te has encontrado con algún problema similar?
Si alguna vez te has topado con un caso en el que no entendías por qué no cumplía con las normativas, y al final resultó ser una simple configuración errónea, compártelo en los comentarios. Estaré encantado de repasarlo contigo y aprender de esa experiencia.
¡No dejes que un pequeño error arruine tu proyecto! Cuida cada detalle y asegúrate de cumplir con todas las normativas desde el principio.



